
Imagen macroscópica de un ácaro sobre la cabeza de una termita subterránea. Barcelona, Febrero 2024.
Las termitas subterráneas mantienen unas pautas de higiene que les permiten controlar la proliferación de microorganismos.
Las termitas subterráneas mantienen unas pautas de higiene que les permiten controlar la proliferación de microorganismos y pequeños organismos que pueden comprometer la supervivencia de la colonia. Entre sus enemigos naturales se encuentran determinadas especies de ácaros.
Los tratamientos mediante cebos inhibidores de la síntesis de la quitina, interfieren en el proceso de muda y provocan el debilitamiento progresivo de la colonia. La consecuencia es la pérdida de capacidad para mantener la higiene y las defensas colectivas, favorececiendo la proliferación de ácaros y otros organismos oportunistas, cuya presencia puede convertirse en un indicador del declive de la colonia.
En la imagen, un ácaro depredador sobre la cabeza de una termita subterránea…
En la imagen, un ácaro depredador sobre la cabeza de una termita subterránea, observado en el interior de una estación de cebos. Una escena que muestra cómo el debilitamiento de una colonia puede alterar el equilibrio entre depredadores y presas. David contra Goliat…